Capítulo V

bombardeo cabecera

Bombardeo de la Insula en 1943

El bombardeo de Pompeya tuvo lugar en 1943 durante la fase previa al desembarco de los aliados en Salerno, en la llamada operación Avalanche. Los daños ocasionados en el yacimiento arqueológico fueron registrados minuciosamente por el arqueólogo Amedeo Maiuri, quien hizo un plano detallado de todos los puntos de la ciudad en los que habían caído las bombas. Fueron en total 159 y los daños producidos en el lugar fueron de gran consideración. En los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial se tuvo que restaurar una gran cantidad de casas que habían sido reducidos a escombros.

Plano de Amadeo Maiuri, localización de las bombas

Siguiendo el plano de Maiuri, en la casa de la Diana Arcaizante cayeron tres bombas, una de ellas en la habitación 10, en una de las piletas que se habían fabricado en la fase final de vida de esta domus cuando se estaba utilizando para la industria lanaria. La primera vez que se publicó con detalle toda la información que guardaban los archivos pompeyanos sobre el bombardeo del año 1943 fue en el libro de Laurentino García titulado Danni di guerra a Pompei, L’Erma di Bretschneider, 2006. Hasta entonces se había mantenido con cierta discreción, al menos entre arqueólogos, el hecho de que el bombardeo había sido realizado por los aliados. Hay, sin embargo, muchos testimonios que quedaron a la vista de quienes visitaban Pompeya, como es, por ejemplo, una bomba de grandes dimensiones que hay en el atrio de la Casa del Fauno. Hoy podemos pasear con el mapa de Maiuri en la mano y ver la forma, a veces un poco tosca, en que se repararon los cráteres de las bombas y los daños producidos. En la casa de la Diana Arcaizante el impacto de una bomba produjo un tremendo boquete en la pared y el levantamiento de algunas piedras del pavimento en el Vico del Farmacista, que aún hoy están sin colocar. Cuando hemos excavado la casa para identificar y dibujar los mosaicos encontramos el cráter perfectamente visible y el pavimento hundido por efecto de la explosión. Laurentino García y García definía esta ínsula como la Cenicienta de Pompeya, debido a los grandes daños que sufrieron todas las estructuras y también al hecho de que fue excluida de los programas de restauración posteriores.

Otro lugar en el que -dentro de la casa- existen trazas de este episodio es en el sótano, donde sobre el estuco de la pared en la bóveda central, los soldados alemanes dejaron escritos sus nombres, grado y procedencia. Estos grafitos modernos, hechos con carbón, son difíciles de reconstruir, por las pérdidas que han experimentado al considerarse quizás un documento de menos valor. En todo caso, es el testimonio de cómo los soldados alemanes emplearon estas bóvedas para refugiarse de los bombardeos aliados y dejaron allí las huellas de su presencia.

Documental Target For Tonight
Ver documental en Youtube [duración 47']

Desclasificada la información de los archivos militares en los últimos años, nosotros hemos podido contar con la colaboración de un experto que ha reconstruido aspectos detallados del bombardeo. Los vuelos nocturnos los hacía la RAf desde una base de Túnez en los famosos aviones Vickers Welington. Estos bombardeos nocturnos de la Segunda Guerra Mundial están perfectamente descritos en un documental titulado Target for Tonight, realizado en 1941 con una evidente finalidad propagandística y para elevar la moral de sus pilotos, bajo la dirección de Harry Watt. Por su veracidad y calidad fue premiado en 1942 como el mejor documental realizado ese año. La minuciosidad con la que se explica la preparación de los bombardeos, la documentación gráfica previa y todos los detalles de cómo habían de realizarse por parte de las tripulaciones, no dejan lugar a dudas que las bombas caídas en Pompeya no fueron fruto del azar ni errores de los pilotos de aquellos Wellington.

Nos queda hoy la duda, como cree Vance Tiede, de las UXB (unexploded bombs) o bombas que no hayan explotado y pudieran estar enterradas dentro del área arqueológica o en los campos vecinos. Debido a que se hacían caer de dos en dos para mantener la estabilidad del avión, los impactos en la documentación fotográfica y en el plano de Maiuri pueden ser analizados con el fin de determinar si existe alguna dentro del recinto arqueológico. Existe la posibilidad (en opinión de Vance Tiede) de hacer el recuento de los impactos y cotejarlos con los de los archivos referentes a la operación aérea.

La respuesta de los alemanes a las incursiones aéreas de los aliados fue con baterías antiaéreas, cuyos proyectiles también se encuentran en la zona. En la casa inmediatamente contigua a la VII.6. 38, es decir, en la VII.6.37 se halló en superficie una espoleta idéntica a otras que ya habían aparecido y que nos mostraron en el almacén de la casa de Baco en Pompeya.

Reconstrucción tras el bombardeo

Después del bombardeo de 1943 Pompeya fue objeto de numerosas restauraciones que no siempre fueron acertadas. Una fotografía conservada en el Instituto Arqueológico Alemán en Roma nos permite ver desde su parte exterior la cocina que había en la taberna VII.6.1 y que se recoge claramente en la planta dibujada por Giuseppe Spano en 1910. La restauración de ese muro fue realizada en 1978, según consta en una placa de ladrillo, sin rehacer esta habitación, por lo que resulta evidente que la destrucción fue en este ángulo de tal magnitud que no se percataron de su existencia. Tampoco se recuperó el ángulo de la casa, que sobresale visiblemente y es de ladrillo, o para se más exactos, de tegulae reutilizadas del edificio precedente.


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Referencias bibliográficas
  • García y García, Laurentino. Danni di guerra a Pompei. Una dolorosa vicenda quasi dimenticata: con numerose notizie sul Museo pompeiano distrutto nel 1943. Roma, 2006. ISBN: 9788882653699

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